Tag - dha

DERIVADOS DEL DHA: DOCOSANOIDES – NPD1 (NEUROPROTECTINA D1)

La importancia para nuestra salud del ácido docosahexaenoico (DHA), el ácido graso poliinsaturado omega 3 de cadena larga, se ha puesto de manifiesto en muchos estudios. Más allá de los beneficios que aporta la presencia del DHA en las membranas celulares de los diferentes tejidos, en especial de la retina, los gametos y el cerebro, se ha puesto el foco en sus derivados enzimáticos llamados docosanoides.

La síntesis de estos docosanoides está mediada por diferentes enzimas, principalmente ciclooxigenasas y lipooxigenasas, que actúan sobre el DHA y lo transforman en resolvinas, protectinas, maresinas, etc., que son moléculas con gran potencia para resolver la inflamación, y por ello también reciben el nombre genérico de Mediadores Pro-resolución eSpecíficos (SMP).

Los SMPs actúan en concentraciones nanomolares, y aunque se desconocen aún muchas de sus acciones, parecen actuar a través de su unión a receptores, activando la expresión de vías genéticas antiinflamatorias, y modulando la eficaz resolución de la inflamación.

Dentro de los SPMs, brilla con luz propia la neuroprotectina D1 (NPD1), que además de actividades pro-resolución, despliega otras actividades que favorecen la supervivencia celular en tejidos afectados por daños que han activado la muerte celular por la vía de la apoptosis. El efecto de este tipo más destacable, es la protección del tejido cerebral tras un proceso de isquemia/reperfusión, que permite la supervivencia de gran parte del tejido afectado.

Otro tejido que se beneficia mucho de la actividad protectora de la NPD1, es la retina. Sus células están sometidas a un gran estrés oxidativo, tanto por el impacto de la radiación lumínica, como por su elevada actividad metabólica. La alta concentración de DHA presente en la retina, permite la supervivencia de las células retinianas, en gran parte debido a la producción de NPD1.

Se sabe que la ingesta óptima de DHA para una persona sana, es de un gramo al día aproximadamente. Sin embargo, en algunas situaciones patológicas es necesario incrementar notablemente la ingesta de DHA. Esto se debe a que para resolver adecuadamente la inflamación que está asociada a los procesos patológicos, se gasta DHA de las reservas celulares y hay que reponerlo. Pero también, porque sabemos que en las reacciones mediadas por enzimas, al incrementar la cantidad de sustrato disponible, aumentamos la cantidad de producto. En este caso, incrementando la cantidad de DHA se incrementa la producción de la NPD1 y demás SPMs derivados de ella.

Para facilitar la ingesta del DHA a las personas que lo necesiten, Laboratorios NUTILAB pone a su disposición la nueva presentación de DHA ORIGEN NPD1 4000. Contiene 30 viales con 4 gramos de DHA de alta concentración y pureza, obtenido mediante la técnica de concentración supercrítica de CO2, y reesterificado enzimáticamente en forma de triglicérido para optimizar su absorción y biodisponibilidad.

LA NUTRICIÓN DE LA MUJER EMBARAZADA (II)

El consumo de pescado durante el embarazo está recomendado por las autoridades sanitarias, y es un consejo habitual de los terapeutas que siguen a la embarazada. Sin embargo, cabe la duda más que razonable, de que el pescado es portador de contaminantes tóxicos, como el metilmercurio, que pueden causar daños a la madre, y también al feto. Además, algunas mujeres son dha npd1 origen embarazoalérgicas al pescado o les causa rechazo su ingesta, y deben recurrir a suplementos de DHA.

Sería largo citar todos los beneficios que aporta el DHA a madre e hijo, pero el feto en desarrollo lo necesita tanto, que cuando la madre tiene una ingesta insuficiente de DHA, sus reservas van a bajar dramáticamente, aumentando su riesgo de padecer o agravar algunos trastornos que concurren durante embarazo y posparto, como la preeclampsia, la hiperglucemia o la depresión.

La carencia de DHA en la nutrición materna también se ha relacionado con problemas perinatales para el bebé, desde el adelanto del parto, hasta el daño cerebral del feto por hipoxia durante el parto. Además, el riesgo aumenta, cuando estas mujeres con déficit de DHA tienen rápido un segundo embarazo, ya que no tiene tiempo de reponer los niveles de DHA adecuados.

La madre debe procurar la ingesta de la cantidad óptima de DHA para el correcto desarrollo cerebral del feto durante su gestación, y también durante la lactación del bebé, ya que su cerebro continúa su crecimiento y maduración. Hay muchas evidencias de que una ingesta abundante de DHA durante embarazo y lactancia, previene todo tipo de trastornos en el niño, tanto físicos como mentales. Por el contrario, el déficit de DHA aumenta su riesgo de trastornos neuropsiquiátricos, como TDAH, autismo, epilepsia, etc. Este déficit también se ha relacionado con el desarrollo de problemas alérgicos y metabólicos en la infancia y etapas más tardías.

Es cierto que los terapeutas aconsejan el consumo frecuente de DHA, pero queremos señalar que la dosis que se recomienda es, a nuestro entender, demasiado reducida. Tenemos la garantía de que el consumo de DHA es siempre beneficioso y bien tolerado, aunque la dosis ingerida sea muy elevada.

El DHA ORIGEN NPD1 y el DHA ORIGEN ALGAS, son suplementos de la máxima calidad, aptos para asegurar a la mujer gestante o en lactación una ingesta óptima de DHA. En Nutilab, nos apoyamos en los estudios publicados sobre la ingesta de DHA, indicando que la excelencia  nutricional se alcanza tomando 1 gramo de DHA al día, dejando a criterio del terapeuta el aumento de dosis cuando se encuentre con embarazos y bebés en riesgo, por antecedentes de alguna patología, trastornos hereditarios, o por dietas maternas extremadamente incorrectas.

LA NUTRICIÓN DE LA MUJER EMBARAZADA (I)

Hace unos años, se descubrió como queda grabado en nuestro ADN el efecto causado por la  nutrición, estudiando a los nacidos en Holanda durante el embargo Alemán en la II Guerra Mundial, que provocó una gran hambruna en ese país. Las embarazadas mal nutridas, tuvieron niños que a lo largo de su vida padecieron diversos problemas de salud. Se vió que el ADN de estos individuos había sufrido cambios permanentes por la metilación de ciertos genes. Recientemente, un estudio realizado en Holanda (1), demuestra que las embarazadas que tienen una dieta insana, tienen también niños con el ADN metilado. Estas dietas insanas, tienen un alto contenido de grasa y azúcar, y están compuestas por alimentos procesados (patatas fritas, empanadas o pasteles de carne) y confitería (barras de chocolate, pasteles o bollos).

En concreto, se vió que se produce metilación en el gen igf2 del bebé, que codifica el Factor de Crecimiento similar a la Insulina 2 ( IGF2), el cual es muy importante en el crecimiento fetal, y está implicado en el desarrollo cerebral del niño tras el nacimiento. Se observó que estos niños tienen alta probabilidad de desarrollar problemas de comportamiento y trastornos como el déficit de atención e hiperactividad (TDAH). Esto es debido a que las alteraciones del IGF2 están implicadas en el desarrollo de anormalidades anatómicas y funcionales en ciertas áreas cerebrales relacionadas con el TDAH y con otros trastornos psiquiátricos como depresión o esquizofrenia.

En el estudio, los padres de niños con la metilación en el gen igf2, informaron acerca de una serie de síntomas relevantes para los trastornos psiquiátricos juveniles, incluyendo el TDAH, el trastorno deformante de oposición, el trastorno de conducta, el trastorno de ansiedad generalizada y el trastorno depresivo mayor.

El presente estudio señala el embarazo como una oportunidad para reducir el riesgo de trastornos asociados con la metilación del gen igf2. La mujer debe procurar alimentarse siempre de forma correcta y saludable, pero más aún si está embarazada o si tiene la intención de estarlo en los próximos años. Es muy evidente la relación entre la nutrición y la salud, pero también está muy demostrada la relación entre la nutrición de la madre y la salud futura de su hijo.

En Nutilab dedicamos especial atención a todo lo relacionado con la nutrición y la salud. Algunos de los suplementos que hemos desarrollado, pueden ayudar a la mujer embarazada a alcanzar un estado nutricional óptimo y saludable.

(1)– Rijlaarsdam J., y cols. (2016) Prenatal unhealthy diet, insulin-like growth factor 2 gene (IGF2) methylation, and attention deficit hyperactivity disorder symptoms in youth with early-onset conduct problems. J Child Psychol Psychiatry. Aug 18.

 

Actualización, perspectivas y derivados del DHA

Estructura, función y órganos diana.

El DHA es un ácido graso poliinsaturado omega 3 de cadena larga, 22 carbonos y 6 dobles enlaces. Es una molécula esencial en cerebro y retina para las funciones básicas, como la cognitiva y visual, entre otras, y un factor de protección cardiovascular. A pesar de que no hay estudios clínicos que demuestren que reduce la mortalidad de forma independiente, hay muchas pruebas de que su ingesta protege de las enfermedades cardiovasculares (1,2,13).
No fabricamos DHA en cantidad suiciente, por lo que dependemos de su ingesta para mantener los niveles necesarios en el organismo.(2). Estos niveles, según las autoridades y sociedades cientíicas más importantes, como la OMS, se podrían alcanzar ingiriendo entre 1000 y 2000 mg de omega 3 al día. La realidad pasa porque su ingesta media en la población mundial no alcanza ni 100 mg de DHA diarios, por tanto es el único nutriente esencial carencial en toda la población mundial (independientemente de la dieta, edad, etc.).

El DHA se acumula y se concentra básicamente en tres tejidos muy importantes para nuestra supervivencia: retina, cerebro y esperma. Su presencia en éstos tejidos asegura que las células correspondientes funcionen de forma adecuada y no tengan problemas (2), es por ello que una carencia del mismo en alguno de estos tejidos puede agravar una serie de patologías graves, como retinosis pigmentaria, DMAE, deterioro cognitivo, Alzheimer, Parkinson, y problemas de fertilidad (12).

El neurodesarrollo y la función cognitiva

De especial relevancia es el hecho de que cuando comienza a formarse el cerebro en un feto, ese tejido comienza a acumular DHA procedente de la madre, y durante toda la vida mantenemos en el cerebro una gran cantidad de DHA (2,3). Un inadecuado suministro de DHA en estos momentos del desarrollo fetal,
especialmente en el último trimestre de embarazo, acarreará nefastas consecuencias para la salud del bebé, especialmente a nivel de neurodesarrollo, como puede ser el caso de los niños nacidos prematuros si no reciben un adecuado suministro de DHA (4).

Hay muchas evidencias cientíicas que relacionan los niveles de este ácido graso poliinsaturado con el correcto neurodesarrollo, el buen funcionamiento cerebral y un saludable neuroenvejecimiento. Se ha señalado relación de la baja ingesta de DHA con enfermedades y síndromes que afectan al cerebro (1), como el Alzheimer y las demencias, el Parkinson, la esclerosis multiple, la epilepsia, los ictus, la depresión, el trastorno bipolar, la esquizofrenia, los trastornos por déicit de atención e hiperactividad, o el autismo.

dha-origen-npd1

Los derivados del DHA en la regulación de la inlamación: la NPD1

Actualmente se conoce la inluencia del DHA en la regulación de la inlamación (1,8,13), que nuestras células ponen en marcha en su intento por recuperar la homeostasis que han perdido como consecuencia de alguno de los muchos procesos que pueden alterarla. Que los omega 3, y en especial DHA, tienen efecto
antiinlamatorio, se conoce desde hace bastante tiempo, pero los mecanismos moleculares íntimos que conducen a este efecto, han comenzado a descubrirse hace poco más de una década.

Ahora sabemos que el DHA se transforma mediante reacciones enzimáticas en moléculas de gran potencia llamadas docosanoides (5). El docosanoide más documentado es la Neuroprotectina D1, abreviado NPD1 (6). Se ha comprobado que la NPD1 puede modular la respuesta inlamatoria en todas sus fases, disminuyendo la producción de moléculas proinlamatorias (prostaglandinas, leucotrienos, tromboxanos, etc.), modulando la activación de células defensivas (linfocitos, macrófagos, etc.) y mediando la expresión de algunos genes, interactuando con determinados factores nucleares. Un ejemplo es el bloqueo de la apoptosis de células cerebrales tras el proceso de isquemia/reperfusión que acontece después de un ictus, en el cual la NPD1 actúa bloqueando la expresión de genes proapoptosis y promoviendo la expresión de genes anti-apoptosis (7,8). Aunque es también enorme el interés con el que se estudia la acción de la NPD1 en los procesos neurodegenerativos, como el Alzheimer, en los que se evidencia un freno importante en la evolución de los mismos cuando se comienza el tratamiento de forma precoz (9,10).

Son muchos los docosanoides que se han descubierto y aún continuan identiicandose, y tienen algunas otras acciones interesantes, como interactuar con receptores de cannabinoides, lo que implica que muchos de los beneicios que aporta el DHA son debidos a las acciones de estos derivados (11). Todos los docosanoides comparten el hecho de actuar en cantidades muy pequeñas, en el rango de micro o nanogramos, mientras que la ingesta de DHA requiere de uno o más gramos diarios para mantener los niveles de los tejidos.

Patologías y aplicaciones terapéuticas

Las patologías que se pueden tratar con el DHA son numerosas y de etiología muy diversa. En consecuencia, la posología y dosiicación del producto cambian según las necesidades de la patología.

Si nuestra intención es reponer niveles de DHA en los órganos diana, (como por ejemplo el caso de deterioro cognitivo leve o TDAH) con 1 o 2 gr al día repartidos en dos tomas sería una posología adecuada (9). Pero si nuestra intención es producir NPD1 (como en el caso de enfermedades neurodegenerativas, inlamatorias o isquémicas), la posología a emplear sería 1 gr por cada 20 kg de peso en una sola toma.

Es a partir de una dosis de DHA de 50 mg/kg/día, (1 gr de DHA cada 20 kg de peso), cuando se produce NPD1, siendo la respuesta terapéutica dosis dependiente. Es de vital importancia tener en cuenta que, para la producción de NPD1, la ingesta de los 50 mg/kg/día de DHA ORIGEN NPD1 ha de realizarse en la misma toma para permitir la saturación de las enzimas que procesan el DHA, y que parte de este DHA quede en forma libre y pueda ejercer de sustrato de una enzima, la lipoxigenasa 15, que lo convertirá en NPD1.

Según diversos estudios recientes hay una forma de obtener mayor producción de NDP1 a partir de la misma cantidad de DHA. Añadiendo ácido acetilsalicílico a la toma de DHA la cantidad de NPD1 será superior, debido a la acetilación de la enzima COX-2, esta dejará de usar su sustrato habitual (el ácido araquidónico), para convertir DHA en AT-NPD1 (aspirine-triggered NPD1). ¼ de aspirina o el uso de tromalid 150/300 sería un acompañante perfecto de altas dosis de DHA para un incremento de la síntesis de NPD1.

El DHA en los suplementos de Omega 3

Hay mucha diferencia entre los diferentes preparados de DHA empleados en los estudios clínicos y epidemiológicos. Estas diferencias afectan al resultado de los estudios, ya que introducen sesgos muy importantes:

  1. No todos los omega 3 son iguales, cada marca comercial tiene una concentración, extracción, purificación, una cantidad de EPA, DHA y de otros ácidos grasos distinta, por lo tanto, airmar que todos los suplementos de omega 3 son iguales es erróneo, ya que son más bien heterogéneos.
  2. La biodisponibilidad del DHA es muy limitada en los alimentos y suplementos de omega 3 de baja concentración.
  3. El EPA, es otro omega 3 que está presente en mayor cantidad que el DHA en los suplementos con omega 3 más antiguos y menos puriicados. Esto introduce un sesgo porque el EPA es un inhibidor competitivo de la absorción del DHA, puesto que a mayor dosis de EPA más disminuye la biodisponibilidad del DHA en el organismo (2).

El EPA no está presente en cerebro, retina, esperma, ni otros órganos diana (en cantidades relevantes); y recientemente algunos estudios han demostrado que sólo los niveles de DHA, pero no los de EPA, están correlacionados con determinados beneicios cardiovasculares.

DHA ORIGEN NPD1

DHA ORIGEN NPD1 es un producto con unas características especiales, diseñado para alcanzar la máxima absorción y biodisponibilidad.
Para ello, se ha puriicado el DHA a partir de aceite de pescado procedente de anchoa. Un pez pequeño, que ocupa un lugar basal en la cadena tróica marina, gracias a ello no acumula metales pesados, a diferencia de otros grandes depredadores como el atún. Además, es un pez que vive en corrientes marinas
de agua fría y limpia que sólo encuentran lejos de la costa.
Se trata de un DHA que se ha esteriicado enzimáticamente en un triglicérido, porque nuestro sistema digestivo lo procesa mejor y así se maximiza su absorción. DHA ORIGEN NPD1, contiene una cantidad de EPA residual muy reducida, inferior al 5%, lo cual es importante para asegurar la máxima biodisponibilidad del DHA.
Además, la alta concentración del DHA ORIGEN NPD1 nos permite alcanzar los 1000 mg de DHA en cada cápsula. Esta cantidad nos permite alcanzar un grado de suplementación excelente con tan sólo ingerir una cápsula diaria. Aunque dependiendo de las necesidades y bajo consejo de un profesional, se puede
aumentar la ingesta diaria hasta cuatro cápsulas o más.

Descargar artículo Actualización Perspectivas y Perivados del DHA

A PROPÓSITO DEL DHA

A pesar de que las autoridades sanitarias (según el REGLAMENTO (UE) Nº 432/2012) sólo aceptan que los omega 3 EPA y DHA (eicosapentaenoico y docosahexaenoico) contribuyen al funcionamiento normal del corazón, y además, que el DHA (pero no el EPA) contribuye a mantener el funcionamiento normal del cerebro y al mantenimiento de la visión en condiciones normales, podemos asegurar, apoyándonos en los miles de estudios publicados y en la opinión de muchos científicos, que complementar nuestra nutrición con suplementos de DHA nos va a ayudar a mejorar en todos los aspectos relacionados con nuestra salud (1)

         De especial relevancia es el hecho de que cuando comienza a formarse el cerebro en un feto, ese tejido comienza a acumular DHA procedente de la madre y durante toda la vida mantenemos en el cerebro una gran cantidad de DHA (2,3). Un inadecuado suministro de DHA en estos momentos del desarrollo fetal, especialmente en el último trimestre de embarazo, acarreará nefastas consecuencias para la salud del bebé, especialmente a nivel de neurodesarrollo, como puede ser el caso de los niños nacidos prematuros si no reciben un adecuado suministro de DHA (4). Hay muchas evidencias científicas que relacionan los niveles de este ácido graso poliinsaturado con el correcto neurodesarrollo, el buen funcionamiento cerebral y un saludable neuroenvejecimiento. Se ha señalado relación de la baja ingesta de DHA con enfermedades y síndromes que afectan al cerebro (1), como el Alzheimer y las demencias, el parkinson, la esclerosis multiple, la epilepsia, los ictus, la depresión, el trastorno bipolar, la esquizofrenia, los trastornos por déficit de atención e hiperactividad, o el autismo. Sin embargo, los más escépticos no aceptan esto, debido a que no hay grandes estudios doble ciego controlados con placebo. Pero hay que pensar en la dificultad de realizar estos estudios por su elevado coste.

         Actualmente se conoce la influencia del DHA en la regulación de la inflamación, que nuestras células ponen en marcha en su intento por recuperar la homeostasis que han perdido como consecuencia de alguno de los muchos procesos que pueden alterarla. Que los omega 3, y en especial DHA, tienen efecto antiinflamatorio, se conoce desde hace bastante tiempo, pero los mecanismos moleculares íntimos que conducen a este efecto, han comenzado a descubrirse hace poco más de una década. Ahora sabemos que el DHA se transforma mediante reacciones enzimáticas en moléculas de gran potencia llamadas docosanoides (5).

         El docosanoide más documentado es la Neuroprotectina D1, abreviado NPD1 (6). Se ha comprobado que la NPD1 puede modular la respuesta inflamatoria en todas sus fases, disminuyendo la producción de moléculas proinflamatorias (prostaglandinas, leucotrienos, tromboxanos, etc.), modulando la activación de células defensivas (linfocitos, macrófagos, etc.) y mediando la expresión de algunos genes, interactuando con determinados factores nucleares. Un ejemplo es el bloqueo de la apoptosis de células cerebrales tras el proceso de isquemia/reperfusión que acontece después de un ictus, en el cual la NPD1 actúa bloqueando la expresión de genes pro-apoptosis y promoviendo la expresión de genes anti-apoptosis (7,8). Aunque es también enorme el interés con el que se estudia la acción de la NPD1 en los procesos neurodegenerativos, como el Alzheimer, en los que se evidencia un freno importante en la evolución de los mismos cuando se comienza el tratamiento de forma precoz (9,10).

         Son muchos los docosanoides que se han descubierto y aún continúan identificandose, y tienen algunas otras acciones interesantes, como interactuar con receptores de cannabinoides, lo que implica que muchos de los beneficios que aporta el DHA son debidos a las acciones de estos derivados (11). Todos los docosanoides comparten el hecho de actuar en cantidades muy pequeñas, en el rango de micro o nanogramos, mientras que la ingesta de DHA requiere de uno o más gramos diarios para mantener los niveles de los tejidos. Esto nos lleva a considerar algo importante, que es que el DHA se conserva en determinados tejidos para hacer que esos tejidos funcionen muy bien y no tengan problemas, por eso se conserva principalmente en el cerebro y la retina, dos tejidos muy importantes para nuestra supervivencia (2). El otro tejido importante donde se conserva el DHA es el reproductor, espermatozoides y óvulos lo necesitan y su carencia se relaciona con problemas de fertilidad (12).

         El DHA es un producto con unas características especiales, diseñado para alcanzar la máxima absorción y biodisponibilidad. Para ello, se ha purificado el DHA a partir de aceite de pescado procedente de anchoa. Un pez pequeño, que ocupa un lugar basal en la cadena trófica marina, gracias a ello no acumula metales pesados, a diferencia de otros grandes depredadores como el atún. Además, es un pez que vive en corrientes marinas de agua fría y limpia que sólo encuentran lejos de la costa.

         Se trata de un DHA que se ha esterificado enzimáticamente en un triglicérido, porque nuestro sistema digestivo lo procesa mejor y así se maximiza su absorción.

El producto DHA, contiene una cantidad de EPA residual muy reducida, inferior al 5%, lo cual también es importante para asegurar la máxima biodisponibilidad del DHA, porque EPA compite por la absorción y biodisponibilidad con el DHA (2).

Además, la alta concentración del DHA permite alcanzar los 1000 mg de DHA en cada cápsula. Esta cantidad nos permite alcanzar un grado de suplementación excelente con tan sólo ingerir una cápsula diaria. Aunque dependiendo de las necesidades y bajo consejo de un profesional, se puede aumentar la ingesta diaria hasta cuatro cápsulas o más.

REFERENCIAS:

1.- Bazán, N.G., y cols. (2011) Docosahexaenoic acid signalolipidomics in nutrition: significance in aging, neuroinflammation, macular degeneration, Alzheimer’s, and other neurodegenerative diseases. Annu Rev Nutr. Aug 21;31:321-51.

2.- Arterburn, L.M., y cols. (2006) Distribution, interconversion, and dose response of n-3 fatty acids in humans. Am J Clin Nutr. Jun;83(6 Suppl):1467S-1476S.

3.- Kuipers, R.S., (2012) Gestational age dependent changes of the fetal brain, liver and adipose tissue fatty acid compositions in a population with high fish intakes. Prostaglandins Leukot Essent Fatty Acids. Apr;86(4-5):189-99.

4.- Crawford M. (2000) Placental delivery of arachidonic and docosahexaenoic acids: implications for the lipid nutrition of preterm infants. Am J Clin Nutr. Jan;71(1 Suppl):275S-84S.

5.- Levy, B.D. (2012) Resolvin D1 and Resolvin E1 Promote the Resolution of Allergic Airway Inflammation via Shared and Distinct Molecular Counter-Regulatory Pathways. Front Immunol. Dec 28; Vol3: Art. 390.

6.- Mukherjee, P.K. y cols. (2004) Neuroprotectin D1: a docosahexaenoic acid-derived docosatriene protects human retinal pigment epithelial cells from oxidative stress. Proc Natl Acad Sci USA. Jun 1;101(22):8491-6.

7.- Eady, T.N., y cols., (2012) Docosahexaenoic acid signaling modulates cell survival in experimental ischemic stroke penumbra and initiates long-term repair in young and aged rats. PLoS One.;7(10).

8.- Bazan, N.G., (2009) Neuroprotectin D1-mediated anti-inflammatory and survival signaling in stroke, retinal degenerations, and Alzheimer’s disease. J Lipid Res. Apr;50 Suppl:S400-5.

9.- Yurko-Mauro, K., y cols. (2015) Docosahexaenoic acid and adult memory: a systematic review and meta-analysis. PLoS One. Mar 18;10(3)

10.- Lukiw, W.J., y cols. (2005) A role for docosahexaenoic acid-derived neuroprotectin D1 in neural cell survival and Alzheimer disease. J Clin Invest. Oct;115(10):2774-83.

11.- Yang, R., y cols. (2011) Decoding functional metabolomics with docosahexaenoyl ethanolamide (DHEA) identifies novel bioactive signals. J Biol Chem. Sep 9;286(36):31532-41.

12.- Oborna, I., y cols., (2010) Increased lipid peroxidation and abnormal fatty acid profiles in seminal and blood plasma of normozoospermic males from infertile couples. Hum Reprod. Feb;25(2):308-16.

CARACTERÍSTICAS DHA Y DIFERENCIA CON OMEGA 3

Estimado lector,

Me gustaría empezar por aclarar e informar al consumidor respecto a qué decisión tomar cuando se trata de elegir el mejor Omega 3. Y no me refiero a las decenas de marcas que hay a la venta, sino a qué tipo de Omega 3 elegir, puesto que en el mercado existen varios tipos:

– Los que contienen el ácido alfa-linolénico, que es el precursor de la serie omega 3, y que se obtiene principalmente de semillas de vegetales como las nueces, el lino, la chía y las pipas de calabaza entre otras. Este ácido graso es considerado esencial ya que no podemos producirlo nosotros.

 

– Los que contienen EPA y DHA, que son los que más abundan en el mercado y donde podemos encontrar numerosas composiciones en cuanto a cantidad de EPA y DHA, precios, calidades, etc., pero que habitualmente tienen el doble o el triple más de EPA que de DHA.

–  Algunos, muy pocos, que llevan solamente EPA.

– Y otros, cada vez más abundantes, que llevan principalmente DHA. Pero entre ellos también podemos encontrar variedad de dosis, concentraciones, purificación y precios.

Con este panorama de composiciones, todas ellas bajo el “paraguas” de OMEGA 3, encontramos algunas diferencias que merece la pena comentar:

1. Los Omega 3 son tan heterogéneos, tan diferentes unos de otros, que  parece imposible que se comercialicen todos bajo la marca “Omega 3”, y aunque se ha llegado a conseguir que las personas perciban un beneficio para su salud tan solo por tomar un Omega 3, dependiendo de la pureza, la concentración, y la cantidad de EPA y DHA, se puede afirmar que no todo es tan saludable como parece.

2. La concentración es muy importante ya que si la suma de EPA+DHA, respecto al total de aceite de pescado que lleva la cápsula, no alcanza al menos el 80%, se va a reducir la efectividad de ese Omega 3.

3. El EPA es un Omega 3 de cadena más corta que el DHA, pero son suficientemente parecidos como para compartir las mismas enzimas que los convierten en fosfolípidos de membrana. Estas enzimas tienen más facilidad para usar EPA como sustrato, por tanto, podemos afirmar que cuanto más EPA lleva una cápsula respecto al DHA, en menor cantidad se va a absorber este último, es decir, EPA inhibe la absorción del DHA. Después veremos la importancia que tiene inhibir la absorción del Omega 3 que mas necesitamos, el DHA, y sus repercusiones de salud.

4. El ácido fitánico se concentra junto con el EPA y el DHA en los Omega 3 menos concentrados y menos enriquecidos en DHA. El ácido fitánico, en determinadas patologías neurodegenerativas como el Alzheimer, el síndrome de Refsum, etc. es muy tóxico para las neuronas pudiendo acelerar la evolución de esas patologías.

5. Por ultimo, hay que entender que nuestros estilos de vida, la manera en que interrelacionamos nuestra existencia con el medio ambiente, la influencia de los tóxicos ambientales, la carencia de ciertos nutrientes en los alimentos, el estrés y sobre todo el aumento de la expectativa de vida, hacen que nuestro organismo sufra muchos procesos de tipo inflamatorio en los que gastamos mucho del DHA de nuestras reservas, y por consiguiente, cada vez es más necesario suplementar nuestra nutrición con una cantidad suficiente de DHA.

Una vez hemos reflexionado sobre estas cosas, me gustaría que diésemos un paso más y establezcamos las cosas que comparten en común el EPA y el DHA, pero sobre todo, cuales son sus diferencias:

1. Ya hemos comentado, que cuanto mayor es la proporción de EPA en el omega 3 menos DHA absorbemos, sin embargo no ocurre lo mismo al contrario ya que, cuando tomamos un DHA de alta pureza, una parte de él, se transforma en EPA, en una cantidad dependiente de la dosis del DHA.

Además, si tomamos el ácido alfa-Linolénico, fabricaremos antes EPA que DHA. Y en los peces que consumimos habitualmente, hay mucha más cantidad de EPA que de DHA.

2. Ya desde el año 2006, en el artículo de Arterburn y cols., se señala que el DHA se concentra principalmente en tres órganos diana: retina, cerebro y células reproductoras. Que el EPA no tiene presencia en esos tejidos y, por consiguiente, no se le puede atribuir ninguna función fisiológica ni fisiopatológica en ellos.

3. Por ultimo, se han descubierto derivados del EPA (Resolvina E1) que poseen propiedades anti-inflamatorias, pero también del DHA (Neuroprotectina D1), siendo los de este último los que tienen funciones anti-inflamatorias, anti-isquemicas, anti-neurodegenerativas y anti-angiogenicas, mucho más potentes en su acción y mucho más abundantes, aportando más beneficios si hay buenos niveles de DHA en el organismo.

Hemos visto la diferencias más importantes entre EPA y DHA pero, ¿qué cosas tienen en común?. Pues básicamente lo único que comparten es que son Omega 3 y, como tales, que cuando se toman de manera constante y en cantidad suficiente van a tener un efecto reductor del exceso de Omega 6. Con nuestra dieta actual, rica en carne y pobre en pescado, estamos provocando un desbalance en la proporción omega 3:omega 6 que está causando estragos en nuestra salud. El Omega 6 llamado Ácido Araquidónico (AA), es muy importante ya que es el origen de la serie de eicosanoides con carácter pro-inflamatorio que activan muchos de los procesos inmunitarios que nos ayudan a recuperar nuestra salud. Sin embargo, cuando tenemos un exceso de AA se derivan efectos  muy perniciosos sobre nuestra salud. Digamos que lo óptimo es mantener un equilibrio entre la ingesta de Omega 6 y Omega 3, cosa que hoy día no es lo más habitual.

 

Se han desarrollado teorías antropológicas en las que se explica que la evolución del ser humano, en cuanto a su desarrollo cerebral, tiene mucho que ver con la ingesta de DHA, ya que empezó cuando en la última glaciación se abrieron los mares y nuestros antepasados empezaron a pescar, ingiriendo dosis más altas de Omega 3. También se   barajan antiguas dietas paleolíticas, en las que nuestros antepasados consumían altas cantidades de omega 3 procedentes de semillas y pescado, con una proporción de omega 6:omega 3 próxima a la unidad.

 

Cabe explicar también que para que se forme EPA y DHA a partir del ácido alfa-linolénico, hacen falta unas enzimas muy especializadas: elongasas y desaturasas. Las elongasas, como su nombre indica, elongan, alargan la cadena molecular añadiendo átomos de carbono. Las desaturasas añaden dobles enlaces. Así pues, de una molécula que tiene 18 átomos de carbono y 3 dobles enlaces, se llega al DHA como último eslabón de la cadena conteniendo este 22 átomos de carbono y 6 dobles enlaces (es el ácido graso poli-insaturado omega 3 de cadena más larga). Hoy día está demostrado que una desaturasa, la delta 6, que participa en la síntesis del DHA, es inhibida por la ingesta de alcohol.

 

Nuestro estilo de vida, nuestras costumbres, la industrialización de la agricultura, la contaminación de los mares, los tóxicos ambientales y el aumento en el esperanza de vida, han hecho que, por un lado necesitemos más DHA que nuestros antepasados y, por otro, que nos resulte mucho más difícil obtenerlo de la dieta. Esa es la razón por la que es importante tomar suplementos de Omega 3 “de calidad”. Elegir un DHA puro, de alta concentración (mínimo un 80% de DHA respecto al total del aceite de pescado), alta purificación (sin tóxicos) es una decisión que va a permitir mantener ciertas funciones, como las cognitivas, visuales, reproductoras e inflamatorias mucho mejor que si no lo hacemos.

 

 

 

css.php