Tag - NEUROPROTECTINA

DERIVADOS DEL DHA: DOCOSANOIDES – NPD1 (NEUROPROTECTINA D1)

La importancia para nuestra salud del ácido docosahexaenoico (DHA), el ácido graso poliinsaturado omega 3 de cadena larga, se ha puesto de manifiesto en muchos estudios. Más allá de los beneficios que aporta la presencia del DHA en las membranas celulares de los diferentes tejidos, en especial de la retina, los gametos y el cerebro, se ha puesto el foco en sus derivados enzimáticos llamados docosanoides.La síntesis de estos docosanoides está mediada por diferentes enzimas, principalmente ciclooxigenasas y lipooxigenasas, que actúan sobre el DHA y lo transforman en resolvinas, protectinas, maresinas, etc., que son moléculas con gran potencia para resolver la inflamación, y por ello también reciben el nombre genérico de Mediadores Pro-resolución eSpecíficos (SMP).

Los SMPs actúan en concentraciones nanomolares, y aunque se desconocen aún muchas de sus acciones, parecen actuar a través de su unión a receptores, activando la expresión de vías genéticas antiinflamatorias, y modulando la eficaz resolución de la inflamación.

Dentro de los SPMs, brilla con luz propia la neuroprotectina D1 (NPD1), que además de actividades pro-resolución, despliega otras actividades que favorecen la supervivencia celular en tejidos afectados por daños que han activado la muerte celular por la vía de la apoptosis. El efecto de este tipo más destacable, es la protección del tejido cerebral tras un proceso de isquemia/reperfusión, que permite la supervivencia de gran parte del tejido afectado.

Otro tejido que se beneficia mucho de la actividad protectora de la NPD1, es la retina. Sus células están sometidas a un gran estrés oxidativo, tanto por el impacto de la radiación lumínica, como por su elevada actividad metabólica. La alta concentración de DHA presente en la retina, permite la supervivencia de las células retinianas, en gran parte debido a la producción de NPD1.

Se sabe que la ingesta óptima de DHA para una persona sana, es de un gramo al día aproximadamente. Sin embargo, en algunas situaciones patológicas es necesario incrementar notablemente la ingesta de DHA. Esto se debe a que para resolver adecuadamente la inflamación que está asociada a los procesos patológicos, se gasta DHA de las reservas celulares y hay que reponerlo. Pero también, porque sabemos que en las reacciones mediadas por enzimas, al incrementar la cantidad de sustrato disponible, aumentamos la cantidad de producto. En este caso, incrementando la cantidad de DHA se incrementa la producción de la NPD1 y demás SPMs derivados de ella.

css.php