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Comparación de las diferentes formas lipídicas para consumir DHA.

Comparación de las diferentes formas lipídicas para consumir DHA.

Son varias las formas lipídicas en que los ácidos grasos omega 3 pueden ser consumidas:

ácidos grasos libres, etil ésteres, triglicéridos (naturales o reesterificados), y fosfolípidos. Según algunos autores cualificados, todos ellas son válidas para incrementar la concentración de omega 3 de nuestras células, principalmente DHA en forma de fosfolípidos en las membranas celulares.

Los ácidos grasos libres, se absorben fácilmente ya que no precisan una metabolización previa por parte de las lipasas, cosa que si es necesaria para el resto de las formas, y presentan una buena biodisponibilidad. A nivel gastrointestinal son peor tolerados, ocasionando diarrea, nauseas y molestias abdominales. Se han desarrollado presentaciones con cubierta entérica que mejoran su tolerabilidad. No son muy utilizados como suplementos.

Los etil ésteres de ácidos grasos omega 3, son una forma lipídica bastante utilizada, pues se producen mediante procesos simples y económicos, en los que se obtienen los omega 3 EPA y DHA purificados. Tienen el problema de ser moléculas no presentes en la naturaleza, por lo que las lipasas las metabolizan peor, y alcanzan una menor biodisponibilidad de los ácidos grasos omega 3.

Los triglicéridos son una forma natural de presentarse los ácidos grasos en la naturaleza, y los aceites de pescado están formados principalmente por triglicéridos, aunque la proporción de ácidos grasos omega 3 EPA y DHA es bastante baja. Un gran avance es la reesterificación enzimática en un nuevo triglicérido de los ácidos grasos DHA previamente separados, que es la forma que contiene el DHA ORIGEN NPD1 de NUTILAB. Esta forma permite alcanzar una alta pureza, concentración y estabilidad, así como ingerir cantidades muy importantes de DHA puro.

Durante el transito intestinal, tanto el triglicérido natural como el semisintético, se metabolizan por la lipasa pancreática, que libera dos ácidos grasos libres y un monoacilglicerol, que se absorben muy bien y tienen una alta biodisponibilidad.

Los fosfolípidos también son una forma natural de presentarse los ácidos grasos, que se absorben con facilidad y alcanzan una alta biodisponibilidad. Es una forma en que se presentan los ácidos grasos obtenidos de krill y otros crustáceos marinos. Su obtención requiere procedimientos más caros, y no se consiguen aceites de ácidos grasos puros, al contrario, se obtienen mezclas de ácidos grasos saturados, monoinsaturados, y poliinsaturados, y dentros de estos hay mezcla de omegas 9, omega 6 y omega 3, y estos a su vez son mezcla de EPA y DHA. Una parte de los ácidos grasos están en forma de fosfolípidos, otra como triglicéridos, y otra como ácidos grasos libres. La composición proporcional de ellos varía según la especie de crustáceo, la época del año, y el método de purificación empleado. Además de ácidos grasos, también aportan otros nutrientes como colina, carotenoides o vitaminas. El aceite de krill, generalmente aporta unos 75 mg de EPA y 45 mg de DHA por cápsula, por lo que alcanzar una dosis de 1000 mg de DHA, supone tomar 22 cápsulas con un coste superior a 9 €, mientras que una cápsula de DHA ORIGEN NPD1, que aporta esos 1000 mg de DHA tiene un coste aproximado de 0,6 €.

Según podemos comprobar en la revisión publicada por Arterburn y cols (2006), la forma más eficaz de incrementar el índice omega 3, y principalmente de incrementar la fijación de DHA como omega 3 más importante para nuestra salud, es la suplementación con DHA puro, altamente concentrado, y en dosis elevadas. Dado que EPA compite con el DHA por la absorción, los suplementos que contengan EPA y DHA serán menos eficaces para obtener el resultado buscado.

Por estos motivos, se puede concluir sin duda, que el DHA puro que aporta DHA ORIGEN NPD1, es más eficaz que los suplementos de aceite de krill, para incrementar la absorción del DHA y aumentar el índice omega 3. Además, para las personas que desean tomar altas dosis de DHA, el aceite de krill es una opción mucho más cara y menos eficaz, en comparación con DHA ORIGEN NPD1.

Glicina y diabetes

Las autoridades sanitarias se han dado cuenta de las dimensiones que está adquiriendo la Diabetes Mellitus tipo 2 (DMT2), e intentan reducir el consumo de bebidas azucaradas subiendo los impuestos, al igual que se hizo anteriormente con los impuestos al tabaco y alcohol.En mi opinión, ha llegado el momento de instaurar políticas educativas, que lleven a escuelas e institutos, la asignatura de nutrición y hábitos saludables. Creo que la mayoría de los padres no tienen suficiente conocimiento de esta materia, para educar a sus hijos, pero tampoco los profesores. Y es necesario una buena educación para poner freno a la DMT2 y la obesidad, que llevan camino de convertirse en una pandemia.

También es necesario conocer bien las implicaciones que tiene la DMT2 en el metabolismo y las patologías que con mucha frecuencia aparecen asociadas a ella, como son las cardiovasculares, y cuyos órganos más afectados son los riñones, el sistema nervioso y la retina. Se ha publicado que los daños que provoca la DMT2 son causados por la glicosilación de ciertas moléculas. Estas, que se conocen como productos avanzados de la glicación, son causadas también por el propio envejecimiento normal, y se están buscando formas para reducirlos.

Recientemente se ha publicado, que los pacientes con DMT2 tienen hipoglicinemia, esto es, niveles muy bajos de glicina en sangre. La causa, es la gran cantidad de ácidos grasos que producen las personas con DMT2, y que para eliminarlos se produce un complejo entre una glicina y un ácido graso que facilita su eliminación biliar, provocando una caída importante en los niveles de glicina.

La glicina es un aminoácido clave en el metabolismo, ya que participa en la síntesis de muchas moléculas muy importantes para nuestra vida, como el grupo hemo de la hemoglobina, la creatina, el glutatión, etc., pero la de mayor importancia por la cantidad que se produce es el colágeno, que supone el 25% de las proteínas del cuerpo, y en la que uno de cada tres aminoácidos es glicina.

En los estudios publicados se demuestra la eficacia de suplementar a los diabéticos con glicina. Los beneficios se producen a tres niveles diferentes:

1- La glicina produce una reducción de la glicación de las proteínas, y concretamente de la hemoglobina glicosilada que es el marcador que se emplea para evidenciar la eficacia de los fármacos antidiabéticos. Esto supone una reducción importante del daño que causa la DMT2, por ejemplo, de las neuropatías y nefropatías. Estudios clínicos en los que se aportan 5 gramos de glicina cada 6 horas a pacientes diabéticos de tipo I y II, han demostrado una importante reducción de la hemoglobina glicosilada, a pesar de que la glicina tiene sólo un leve efecto hipoglicemiante.

2- La glicina reduce considerablemente la hipertrigliceridemia (ácidos grasos elevados en sangre), que es la causa de los depósitos de grasas viscerales, incluida la esteatosis hepática, que son tan graves en los diabéticos. La glicina se conjuga en el hígado con los ácidos grasos para facilitar su eliminación por vía biliar. En este proceso se gasta gran cantidad de glicina.

3- La glicina reduce la calcificación de las arterias y el desarrollo de aterosclerosis. La hipoglicinemia provoca una pérdida de colágeno en las arterias, que se debilitan y enferman, se forman placas ateromatosas, se calcifican y se rompen. El suplemento con glicina recupera la producción de colágeno y la resistencia de las arterias, ayudando a disminuir el riesgo de enfermedad cardiovascular.

Laboratorio Nutilab, ha desarrollado Collagen Care para incrementar la síntesis endógena de colágeno, con una fórmula en la que la glicina es el principal componente. Cada sobre de Collagen Care aporta 5 gramos de glicina, además de lisina, arginina, magnesio, vitamina C y silicio. Su diseño, que inicialmente fue pensado para prevenir el deterioro del cartílago de las articulaciones, puede ser ideal para prevenir la aparición de patologías asociadas a la diabetes, como la esteatosis hepática (higado graso) o la enfermedad cardiovascular.

Referencias:
1. Adeva-Andany M. y cols., (2017) Insulin resistance and glycine metabolism in humans. Amino Acids. Nov 1.

2. Carvajal-Sandoval, G. y cols. (2007) V. Prevención de los daños producidos por la diabetes mellitus y la senescencia. Gac Méd Méx Vol. 143 N

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Dr. Javier Terán. Doctor en Bioquímica y Biología Molecular

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